Hay dos praderas, separadas por una valla, en una hay un toro
y en la otra una vaca. Va el toro salta la valla y le dice a
la vaca: -Hola, ¿cómo te llamas? -Me llamo Juan Corazón, pero
me puedes llamar Juana porque tú me has robado el corazón. Y
le responde el toro: -Pues yo me llamo Pepito, pero me puedes
llamar Pe porque el pito me lo he dejado en la valla.