Alimentar a tu cachorro de forma equilibrada es fundamental, está
en plena fase de crecimiento, sus huesos y músculos están formándose
y en esta etapa de su vida consume mucha energía. Lo mejor es que
le alimentes con comida preparada y especial para ellos
que encontrarás en cualquier tienda de mascotas y grandes almacenes.
Son compuestos preparados especialmente para ellos con la cantidad
de vitaminas y proteinas adecuadas para su edad y tipo de raza.
Tu veterinario te aconsejará de cual es la más conveniente
para él y la cantidad a suministrarle (no es lo mismo alimentar
a un caniche, sea cahorro o adulto, que a un pastor alemán).
No le des de comer lo mismo que al resto de la familia. Las
necesidades alimenticias de un perro no son las mismas de un ser
humano. Es muy dificil proporcionarle de esta manera una alimentación
equilibrada.
No le des chocolate o dulces, sólo conseguirás perjudicar
su salud. El consumo habitual de estos alimentos, además de provocarle
un sobrepeso, puede derivar a la larga en problemas de azucar en
sangre (que en casos agudos le puede provocar ceguera).
Tampoco le proporciones huesos, ya que podrían ocasionarle
una perforación de intestino. Tampoco lo alimentes a base de sobras.