Entre las enfermedades más frecuentes del cachorro en crecimiento,
hay que citar inevitablemente el raquitismo.
Afecta sobre todo a razas de gran formato como los pastores alemanes,
mastines, san bernardos... Se trata básicamente de un trastorno
metabólico del esqueleto del animal, resultado de un inbalance
entre el calcio, el fósforo y la vitamina D. En definitiva
se traduce en una disminución del proceso de mineralización
es decir reblandecimiento, fragilidad y deformaciones de los huesos.
El calcio es un elemento indispensable para la vida animal y el
desarrollo normal del organismo. No solo se encuentra formando parte
de los tejidos duros sino también en todo los demás.
Tanto el raquitismo, que afecta a los animales jóvenes en
crecimiento, como la osteomalacia, que afecta en individuos adultos,
tienen el mismo origen es decir, una falta de mineralización
de la sustancia osteoide; pero en el raquítico se produce
además una superproducción de esta matriz cartilaginosa
preósea..
Los factores que favorecen la aparición de un raquitismo
serán: la reducción del periodo de lactancia junto
a una dieta no equilibrada y la residencia en pisos sin vida al
aire libre y al sol.. También predisponen al raquitismo los
procesos diarreicos crónicos que impiden la absorción
de calcio y fósforo a nivel intestinal, así como las
grandes infestaciones parasitarias intestinales.
El tratamiento se basará en cubrir las deficiencias, una
dieta equilibrada en calcio, fósforo y vitamina D y la exposición
a la luz solar.