GREENPEACE
DENUNCIA LA INSOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIETAL DEL FORUM 2004
Pocos días antes de la inauguración del Forum 2004, Greenpeace
ha querido resaltar las incoherencias que rodean a este evento, que se presenta
como defensor del desarrollo sostenible a pesar de incumplir el principio básico
que rige este tipo de desarrollo: la protección de los recursos naturales.
A pesar de que uno de los ejes de este evento es la conciencia de los límites
de los recursos del planeta, la propia infraestructura del Recinto Forum es
una agresión a uno de los espacios más frágiles del Mediterráneo:
las costas.
Las obras del Forum constituyen una explotación de la costa, no una
recuperación, como reconoce el propio Consorcio Forum 2004 cuando afirma
que "Los beneficios económicos de estas operaciones son el primer
argumento de viabilidad de las actuaciones urbanísticas propuestas" en
el capítulo dedicado al Estudio económico y financiero de la
Memoria del Forum.
En los informes elaborados por la Dirección General de Costas del Ministerio
de Medio Ambiente se denuncia abiertamente la especulación que acompaña
al Forum 2004. En estos informes puede leerse textualmente que se trata de "una
maniobra de tinte marcadamente mercantil".
Las obras del Forum ganando terreno al mar no constituyen un ejemplo de sostenibilidad,
sino uno de los peores casos de invasión de la franja costera. La alteración
del dominio público marítimo-terrestre impide la supervivencia
de los ecosistemas que dependen de la línea de costa.
Otras de las actuaciones que Greenpeace no considera como sostenible es la
planta incineradora de basuras de Barcelona. Ningún planteamiento de
sostenibilidad real debería incluir la incineración, basada en
la quema de algunos de los recursos limitados del planeta: materia orgánica,
papel, etc.
Por otra parte, la canalización de la última parte del Besós
constituye una agresión irreversible que impedirá la regeneración
del ecosistema natural en el futuro. Barcelona ha renunciado a tener un verdadero
parque natural marítimo, que recreara de verdad el delta del Besòs
y que proporcionara un hábitat a especies terrestres y marinas. Este
parque sí que habría diferenciado a Barcelona de otras grandes
metrópolis litorales.
Greenpeace viene denunciando estos hechos desde hace años a través
de varios informes, así como ante la Comisión del Política
Territorial del Parlament de Catalunya en marzo de 2002.