Cómo - y, más importante, por qué - se están trasladando
a 10 rinocerontes a través del Nepal. Sigamos a una madre y su cría por un día para averiguarlo.
"¡ Rino uno a rino dos!"
A medida que se repite la llamada a través de los radios hechas por los técnicos montados en elefantes, la gigantesca bestia se pone tensa,
y yergue la cabeza. Su cría está en pie a su lado, nerviosa. El portador del rifle apunta y da perfectamente en el blanco en la grupa de
la madre, perforando su blindaje e inyectando un tranquilizador, M99, (etorfina hidroclórico). Diez minutos después la cría recibe su
disparo. Ambos animales quedan dormidos en minutos.
Son las 9:30 de la mañana y comienza un largo día y una larga noche para los rinocerontes. Ambos serán llevados al Real Parque Nacional
Bardia de Nepal, unos 300 kilómetros al oeste de su actual morada en el Real Parque Nacional Chitwan.
A primera vista, parece extraño que se esté moviendo rinocerontes saludables y aparentemente contentos, a través del país - sin
mencionar el peligro. Pero la operación es parte del muy exitoso programa de conservación de rinocerontes del Nepal.
A fines de los 1960, quedaban menos de 100 de los grandes rinocerontes de un solo cuerno (Rhinoceros unicornis) en el Nepal. Gracias a proyectos conservacionistas
desarrollados por la Fundación para la Conservación de la Naturaleza Rey Mahendra, al Departamento Nepalés de Parques Nacionales y Conservación
de la Vida Silvestre del Gobierno de su Majestad, a la Red de Conservación de la Biodiversidad, y al WWF, el Nepal es hoy el hogar de más de 600
rinocerontes, y el Real Parque Nacional Chitwan tiene la segunda población más grande de rinocerontes en el mundo.
Pero el éxito ha tenido sus conflictos. A medida que la invasión natural deá rboles disminuye el hábitat de pastos, la creciente
población de rinocerontes compite cada vez más con los humanos.
Los animales han destruido siembras y han causado víctimas humanas, frecuentemente conduciendo a acciones de represalia por parte de los granjeros afectados.
Y aunque la población ha aumentado, siguen siendo vulnerables.
" En 1986, en el Nepal solamente se encontraban rinocerontes en el Real Parque Nacional Chitwan", explica Shyam Bajimaya, Coordinador del Equipo
de Traslado y jefe ecologista del Departamento Nepalés de Parques Nacionales y Conservación de la Vida Silvestre. "Una sola epidemia, o un brote
masivo de cacería ilegal, podría tener resultados catastróficos. Necesitábamos, y seguimos necesitando, trasladarlos para establecer
poblaciones viables en otros sitios para evitar su extinción en el Nepal."
Por esta razón, se está trasladando la madre y su cría a Bardia, en donde gradualmente a través de los últimos 17 años,
se ha creado una población de rinocerontes.
Con la madre y su cría dormidas, el Dr. Shanta Raj Gyanwali, director del Equipo Técnico de Traslado, se apea de su elefante, tapa los ojos
de los rinocerontes con una tela, y comienza sus preparaciones. Ahora el tiempo es esencial, pues el veterinario desea que los animales permanezcan dormidos
el menor tiempo posible. Se excava una fosa a pocos centímetros de las bestias, los técnicos toman numerosas medidas - largo, temperatura,
patrones de respiración y otras estadísticas vitales. Rápidamente se sujeta un collar radiotransmisor a la madre.
Cuando las fosas están listas, se les colocan sendos trineos y se ruedan los rinocerontes en ellos - se requirió 20 hombres para mover a la madre.
Luego un tractor hala a los trineos hasta dos camiones con huacales especialmente diseñados.
Justo antes de cerrar las compuertas de los huacales, el veterinario administra un antídoto. La madre se agita, gruñe y se pone en pie, imitada
por su cría en el otro camión. Son llevados a un lugar fresco y sombreado para esperar el viaje nocturno al Real Parque Nacional Bardia.
Se transporta a los rinocerontes de noche porque es más fresco - un rinoceronte acalorado podría ser un problema si se traslada bajo efectos
de un sedante. Además, hay menos tráfico de noche lo cual permite un viaje más rápido en las serpenteantes carreteras de montaña,
frecuentemente imprevisibles.
A las 4 PM. comienza el largo, lento e incómodo viaje. Por las próximas 15 horas los rinocerontes viajan en un camión Tata verde y azul, decorado
con estrellas, escenas de montaña, oropel multicolor e íconos
hindúes.
A lo largo de la carretera hay constantes recuerdos de la insurgencia maoísta.
Afortunadamente, ha existido una tregua desde hace 3 meses y han disminuido
las tensiones, pero los puntos de chequeo del ejército siguen en alerta.
Para los rinocerontes, es menos el problema pues el ejército ha recibido
aviso anticipado y ondean banderines rojos de los espejos laterales del Tata
para indicar que se lleva carga muy especial.
Finalmente, los rinocerontes llegan al Real Parque Nacional Bardia en el Valle
Babai, en donde se suelta primero a la madre. El camión retrocede hasta
un sitio especialmente designado, el veterinario hace un chequeo final y deja
los procedimientos al personal del parque.
Se levanta la compuerta y el animal sale reculado, resoplando a sus" captores",
antes de desaparecer en la jungla en una nube de polvo.
El camión con la cría toma el lugar del vehículo vacío.
Se quiere soltarla lo antes posible para que pueda reunirse con la madre.
Pero ella tiene otras ideas.
Desde lugares seguros en árboles y encima de los camiones, contemplamos
mientras se levanta la compuerta y esperamos.
Y esperamos. . . .
Y esperamos. . . .
Finalmente, un miembro del equipo se apea del camión y se asoma dentro
del huacal: ¡la cría está profundamente dormida! Y, tras
una noche tan larga y estresada, parece no tener intenciones de despertar.
El hombe le lanza unas ramas, pero sin resultado. Finalmente, tras arrojarle
otros ítems contra su espesa piel, la cría reacciona y obrero
rápidamente se sube a un árbol cercano.
Lentamente la cría retrocede en sus temblorosas patas. Parece desorientada.
Es lógico. Inicialmente se dirige a la jungla pero luego cambia de dirección
y va directamente al camión de la madre, en donde hay los reconfortantes
olores que ha extrañado desde hace 24 horas. Pero pronto arranca hacia
la jungla para lo que será una jubilosa reunión con su madre
y una nueva vida en el Valle Babai.
Para Gyanwali, han sido dos días muy largos y ahora debe regresar a
Chitwan para volver a las capturas. Pero en la cara se le nota su satisfacción
por otro traslado exitoso.
"¡ Caray!" exclama, con una ancha sonrisa. "Nada es mejor
que esto. Es increíble saber que uno está contribuyendo a la
conservación de una especie en peligro de extinción como el rinoceronte."
En Chitwan, el Dr. Swoyambhu Man Amatya, Direcdtor General del Departamento
Nepalés de Parques Nacionales y Conservación de Vida silvestre,
también está complacido por el éxito de la operación. "Cuando
comenzamos en 1986, estábamos extremadamente cautelosos por los problemas
de trasladar a cualquier animal, pero hoy se considera una operación
normal y nos encontramos animados acerca de la posibilidad de mover otras especies."
Gracias a esta operación, la población actual del Real Parque
Nacional Bardia es de 100 animales, número mínimo para una población
viable, recomendado por el Grupo Especialista del Rinoceronte Asiático,
un panel experto de científicos. El traslado de 10 rinocerontes este
año será el último para Bardia por ahora.
Pero eso no implica que el trabajo haya terminado. Es esencial monitorear
a los rinocerontes por medio del collar radiotransmisor para medir el éxito
- o el fracaso - del programa de traslado, dice Gopal Upadhyay, Jefe Guardabosque
del Real Parque Nacional Bardia. "Es una inversión para el futuro.
Necesitamos un sistema permanente de continuo monitoreo para registrar los
cambios en la población y el hábitat, y obtener información
para el equipo gerencial."
El parque también está mejorando su capacidad para luchar contra
el cazador ilegal - amenaza constante para la sobrevivencia de rinocerontes
así como tigres y otros grandes mamíferos de la región.
Los traslados continuarán. El próximo sitio escogido es la Real
Reserva de Vida Silvestre en el extremo rincón sudoeste de Nepal. Los
científicos primeramente deberán asegurarse que esta pequeña área
protegida puede soportar una población grande. Ya se han comenzado los
estudios de factibilidad para ver si se puede establecer allí una población
de reproducción.
Al final de cuentas, el futuro de los rinocerontes en el Nepal está mucho
más segura que hace 40 años--- algo de que pueden enorgullecerse
los nepaleses. "El éxito de este programa es testimonio de la habilidad
innata de los conservacionistas nepaleses," dice el Dr. Chandra Gurung,
el Representante en Nepal del WWF. "Han merecido la admiración
de colegas en todo el mundo por el traslado de estos rinocerontes sin una sola
pérdida a pesar de la difícil agitación política
y social."
NOTA
Los grandes rinocerontes de un cuerno, o rinocerontes indios, (Rhinoceros
unicornis) antaño deambulaban desde Pakistán, por el norte de
la India, hasta Nepal, Bhutan y la frontera con Birmania, y tal vez el sur
de la China, habitando los humedales así como bosques y pantanos adyacentes.
Hoy quedan confinados a pequeñas poblaciones protegidas en la India
y el Nepal, con un total de unos 2.100 animales. Su distribución queda
restringida por modificación de hábitats, tales como áreas
cultivadas, pastaje y boscaje modificado.
La especie se considera en peligro de extinción por la Lista roja de
Especies en Peligro de Extinción de la Unión Mundial Conservacionista.
Autor: Lee Poston, Gerente Senior de Comunicaciones en el WWF-US